Amadores de Cristo

DIA 28 DE MAYO

RECOGIMIENTO

Honrad e imitad el silencio y la vida retirada de Jesús, María y José, en Nazaret.

1.º La obligación de dar buen ejemplo a nuestros prójimos no destruye la necesidad del recogimiento, ya exterior, ya interior. Cuando la caridad, o la necesidad, o la obligación lo exige, nuestra conducta debe ser pública, sin que nos dispensemos cosa alguna: cuando estas razones no militan, nuestra vida debe ser retirada, oculta y recogida, y aun en medio de las ocupaciones de nuestro estado, y entre las obras que no podemos menos de hacer públicamente, nuestro recogimiento interior debe ser continuo, para que no se desvanezca nuestro fervor, y nuestro espíritu se disipe. He aquí la amalgama de la vida interior y de la vida exterior y pública en las cuales se embebe toda la perfección. Esfuérzate, alma mía, en comprender estas verdades, y esfuérzate más aún en practicarlas. De ellas depende tu felicidad.

2.º El modelo más perfecto que puedes proponerte para aprender el recogimiento, es María. A excepción de Jesús, nadie le ha llevado ventaja. Después de cumplidos los primeros misterios de la vida de su divino Hijo, se retira con Él, y con su esposo José, a su pobre casa de Nazaret. El mundo parece no existir para esta santa familia. No se les conoce, ni quieren darse a conocer. El trabajo de sus manos, la oración y el retiro, forman sus delicias. María no sale de su casa, si la necesidad o la caridad no la obligan. Ni las diversiones, ni las fiestas, ni los sucesos del mundo, llaman su atención, y llegan a ser tan poco conocidos, que cuando Jesús predica, todos se admiran de su ciencia, y exclaman: ¿Dónde aprendió estas cosas? ¿No es éste el hijo del pobre carpintero de Nazaret? Alma mía, admira estos ejemplos, e imita a Jesús y a María, y vivirás en la dulce paz del corazón.

3.º María no se contenta con el retiro y recogimiento exterior, y añade también el recogimiento interior, reuniendo todas las potencias del alma en el corazón, para tratar con Dios a solas y confidencialmente. De este modo ni las ocupaciones exteriores, ni la compañía de las criaturas, le impedían la unión con su Criador, ni alteraban la paz de su alma. Para ello pone ley a sus sentidos, modera sus afecciones, se niega a toda curiosidad, y se acostumbra a mirar a Dios en todas las criaturas, en todas las ocupaciones, y en todo cuanto la rodea. Mientras no lo hagas así, alma mía; mientras no refrenes tu imaginación, tus potencias y sentidos, en vano buscarás a Dios en la oración. Le honrarás con los labios, pero tu corazón estará lejos de Él.

AFECTO

¡Oh, María!, cuando yo os contemplo retirada con Jesús en Nazaret admiro los ejemplos sublimes que me dais. ¡Quién al veros en aquel retiro se persuadirá de que sois la Madre Dios, de que el niño hermoso que está a vuestro lado es el mismo Dios! ¡Ah, cuán dulce os fue aquel retiro en que a solas gustasteis de las caricias de Jesús! Vuestra conducta me enseña que sólo en el retiro encontraré a Jesús y podré amarle. Yo propongo imitaros y llevar una vida recogida y ajena al tumulto del siglo. Ayudadme, Madre mía, y todo me será posible, y en todas partes hallaré a Jesús, y me uniré a Él de todo corazón.

Volver al Ramillete de Flores Místicas.