Bendición de la mesa.
Bendecidnos Santísima Trinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo, y bendecid los alimentos que, por la bondad de vuestra mano y sin haberlo merecido, vamos a tomar. Dad el alimento necesario al que no lo tiene y sed vos, Señor Jesucristo, nuestro alimento eterno. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
¡Ave, María purísima! Sin pecado concebida.