ORACIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS
¡Oh, dulcísimo Corazón de Jesús! Humildemente os encomiendo en esta noche mi corazón y mi cuerpo, para que en Vos dulcemente reposen. Mas porque mientras yo durmiere no podré alabaros, suplidlo Vos, de modo que cuantas veces mi corazón palpite esta noche, otras tantas sean las alabanzas que por mí ofrezcáis a la Santísima Trinidad; y cada vez que respire, sean otras tantas las acciones de gracias y abrasadas centellas de amor. Amen.
¡Oh, Corazón: el más puro y amable de todos los corazones! Corazón santísimo, Corazón dulcísimo, os contemplo con los ojos de la fe, todo hecho llamas de amor para con los hombres, y al mismo tiempo veo los corazones de estos ocupados en el amor de las cosas de la Tierra, sin amaros, y olvidados enteramente de Vos. ¿Y no merece, Jesús dulcísimo, vuestro piadoso Corazón otra recompensa de los hombres que ultrajes y agravios? ¡Ah, Corazón amabilísimo! ¡Quién tuviera en sus manos los corazones de todos los hombres que fueron, son y serán, para amaros con ellos! A lo menos estos son mis deseos. Por vuestra bondad os pido me comuniquéis alguna centella de ese fuego divino, que por mi parte propongo firmemente, de aquí en adelante, no tener otro blanco en mis afectos que a sólo Vos. Concededme esta gracia, y en la hora postrera de mi vida recibid dentro de Vos mi último suspiro. Amen.